Para ti también el pasado no ha pasado ¿amor mío dónde estás? Esterilizada y sin nuestros hijos Moriste de dolor después de tu regreso Miraste hacia atrás hasta que pudiste Al camino que hicimos juntos, en cinco No tenías más ojos para mirar hacia adelante No tenías más días, no habían Más días y nunca supiste que mucho no cambió no supiste de la expulsión del Kosovo de las tantas órdenes de expulsión en todas partes de los pogrom exactamente iguales a los de hace siglos y no sabes de las visitas ginecológicas forzadas, de las esterilizaciones cincuenta años después, esto, tú, gracias a dios, no lo supiste, ni tampoco de Lyon, y de los atentados en Oberwart en ese mismo año amor mío, yo lo vi en tu lugar y te veo en los bloques de granito, bruto en las minas liso en la tiendas y fragmentado a lo largo de las calles no solamente en los de Buchenwald2 tu no puedes acordarte, mi amor estás muerta, pero puedes decirme ¿come es el paraíso de ese dios tuyo en el que creías? ¿hay campos también allá arriba, esos campos que permiten que los buenos cristianos y esos aún más buenos, estén entre sí? Y dime en fin, ¿logran hacerlo sin o tienen, por la usual exigencia de seguridad, en un almacén escondido la usual y siempre actual madeja de alambre de púas?
1En memoria de Z.L. de Wieselburg (Baja Austria), sobreviviente de Auschwitz, Ravensbruck, Mauthausen y Bergen-Belsen en donde murió el último de sus tres hijos; deportada el 4 de abril de 1943, fue liberada por los ingleses el 26 de mayo del 1945. Pudo casarse con el padre de sus hijos muertos solamente en el mes de agosto de 1945, porque era un “matrimonio mixto”.
2En el terreno del campo de exterminio de Buchenwald, en donde surgía el Bloque 14, una muchedumbre de bloques de granito recuerda a los Rom y Sinti y cada uno de ellos lleva el nombre de uno de los campos de concentración en el que fueron internados.
Traducido por Savino D'Amico con la colaboración de A.M.Gabriela Bustamante